Colecho. 1º Parte. Cuáles son sus beneficios.

colecho El colecho es una de las prácticas más frecuentes entre los que abogan por la crianza con apego, sin embargo, cuenta también con detractores. En este post te traigo las inquietudes más frecuentes, las preguntas que me hicieron en el forochat al que fui invitada por el “Orlando Moms Club”.

beneficios del colecho

Antes de comenzar a explicar los beneficios del colecho quisiera comenzar con lo que digo a todos aquellos que me preguntan sobre el tema, bien por interés o mera curiosidad:
“El colecho y la crianza respetuosa son como el agua y el Whisky; los puedes tomar juntos o por separado”. Y es que creo en materia de crianza respetuosa no hay blancos o negros, sino infinitos matices de colores, en función del momento y de lo que funciona para cada familia; siempre partiendo de la premisa del respeto, la empatía y de procurar el mayor bienestar a nuestros hijos.
Pero bien sea que quieres colechar, deseas informarte mejor, o si existe la remota posibilidad de que alguien te cuestione por dormir con tus hijos, aquí te dejo una lista de beneficios del colecho:

-Favorece la lactancia.

Durante la noche se eleva la producción de prolactina, lo que sumado a las tomas frecuentes (estudios revelan que los lactantes que duermen con su madre realizan más tomas nocturnas) favorece la producción de leche y por ende el establecimiento de la lactancia materna.

-Las familias descansan mejor.

Los padres que practican colecho suelen descansar mejor, sobre todo al inicio, donde los despertares nocturnos son más frecuentes. Los bebés, por su parte, al ser atendidos de inmediato, no llegan a despertarse del todo y concilian el sueño nuevamente mucho más fácil. Por las mañanas, muchos padres que colechan con sus bebés (me incluyo) no recuerdan cuántas veces sus hijos despertaron. Están más alertas y de mejor humor. 

Como afirmé al inicio, es importante tomar en cuenta lo que funciona para cada familia. Hay padres que se sienten mucho más cómodos teniendo a sus hijos durmiendo en su propia cuna, bien sea en la misma habitación o en habitaciones separadas. En mi caso, cuando las niñas estaban recién nacidas, me resultaba mucho más cómodo tenerlas a mi lado, apenas me despertaba para darles de mamar.

-Favorece el vínculo entre padres e hijos.

Compartir la cama o la habitación con tu bebé favorece el establecimiento del vínculo entre padres e hijos. Los bebés que son atendidos por sus padres, se sienten queridos, seguros, lo que a largo plazo se refleja en niños independientes, con mejor autoestima, menos demandantes, felices. Estudios también revelan que aquellos bebés que son desatendidos suelen tener picos de cortisol durante estos episodios de llanto, lo que se refleja además en su desarrollo neuronal.

-La respiración se sincroniza con la de sus padres. 

Lo que, sumado a lo expuesto anteriormente contribuye a que los bebés duerman más profundamente.

-Disminuye el riesgo de muerte súbita.

Siempre que se tomen en cuenta algunas recomendaciones de seguridad.

Continúa en el próximo post.

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